Clase III esquelética con desviación mandibular, caso clínico.

Clase III esquelética, el eterno dilema de tratarlo o no y con qué aparatos.

Hoy presentamos la evolución de un caso clase III esquelética con desviación mandibular, ligera asimetría de la misma hacia la izquierda. En el diagnóstico encontramos que la desviación de la mandíbula podría ser funcional debido a la compresión maxilar y se considera que la paciente es “mala crecedora” porque su mandíbula tiene un cuerpo mayor de lo normal para su edad y sexo (hiperplasia mandibular).

El protocolo en mordidas cruzadas unilaterales sean funcionales o no, es proceder en edades tempranas a corregir la compresión y si es posible, la desviación mandibular, advirtiendo a los padres que se puede tratar de una desviación genética que por crecimiento, se puede volver a presentar.

En casos de clase III por hiperplasia mandibular, también está indicado alterar lo menos posible las compensaciones naturales que se van desarrollando a medida que el niño crece. En muchas ocasiones el caso es más estable y tanto la desviación como el excesivo crecimiento mandibular son más discretos si se respeta la posición que naturalmente van adoptando los dientes en unos maxilares cuyo tamaño no es compatible. Un tratamiento conservador y respetar la biología es por tanto en muchos casos suficiente para obtener un resultado razonablemente equilibrado, lo indicado es, una vez que se haya corregido la compresión maxilar, hacer un seguimiento del desarrollo de la dentición por medio de visitas anuales para hacer fotografías de control y procurar evitar interferencias oclusales durante el recambio dentario, que pudieran volver a desviar la mandíbula.

Se trata en resumen de supervisar el crecimiento óseo, y el recambio dentario, intentando no alterarlos en la medida de lo posible. En muchos casos el apiñamiento inferior es inevitable, es importante que el ortodoncista o sus padres no caigan en la tentación de corregirlo antes de los 21 años, ya que forma parte de las compensaciones naturales de la clase III, no alterar la oclusión compensatoria es importante para que la mandíbula se mantenga lo más estable posible.

Conviene revisar en torno a los 18 años si los cordales tienen espacio para erupcionar, si no hay suficiente espacio es recomendable que sean extraídos para evitar un apiñamiento mayor, muchos profesionales no están de acuerdo con esta afirmación, en mi experiencia, la mayoría de los pacientes sin espacio que se niegan a hacerlo en el momento oportuno, con el paso del tiempo, el apiñamiento es inevitable.

En el caso que nos ocupa, la linea media se quedó centrada al final de la expansión y con el crecimiento volvió a desviarse ligeramente, su oclusión aún siendo de clase III molar, es aceptable y su aspecto facial es muy agradable.

Los pacientes de clase III por hiperplasia mandibular, que se mantienen en observación durante tantos años, se pueden tratar una vez cumplidos los 21 años y la mayoría se resuelven con un tratamiento de ortodoncia de camuflaje, solo unos pocos llegan a ser quirúrgicos. La ortopedia con mentoneras está totalmente desaconsejada.

 

Carina Mora Pimentel. Ortodoncista Colegiado 1100- 1220

by Carina Mora Pimentel