Caries en dentición temporal y su repercusión en la dentición permanente y una futura maloclusión.

Muchos padres se preguntan a partir de qué momento se deben empezar a cepillar los dientes de leche, la respuesta es que debemos cuidar los dientes, ya sean temporales o permanentes, desde el momento de su erupción y durante toda la vida.

Al principio se debe usar una gasa húmeda para retirar la placa bacteriana, una vez que el bebé tiene más dientes, se puede empezar a utilizar un cepillo de dientes suave, PHB tiene cepillos específicos para todas las etapas, en este caso sería el Pettite.

La higiene bucal se debe hacer cada vez que el niño ingiera alimentos, es muy importante evitar bebidas azucaradas, zumos industriales y lo más importante, no dejar al niño en la cama con un biberón de leche, o cualquier otra bebida que no sea agua natural. Algunos bebés que tienen problemas digestivos, beben  infusiones de manzanilla, si está endulzada, sus padres deben cepillar cuidadosamente sus dientes antes de dormir, el hábito de llevarse un biberón a la cama suele ser el responsable de la temida caries rampante, produce un deterioro generalizado en un tiempo muy corto; con el correspondiente dolor y sufrimiento para el niño, una función masticatoria muy deficiente y una enorme repercusión en su dentición permanente; generalmente presentan una seria maloclusión que hará necesario un tratamiento de ortodoncia largo, costoso y con un pronóstico reservado.

Los primeros molares permanentes, suelen erupcionar en torno a los 6 años, es muy importante que acudan a su dentista de cabecera en cuanto salen las muelas para un sellado de fosas y fisuras, es la mejor forma de prevenir caries en los molares más importantes para la masticación, los premolares también deben ser sellados y los segundos molares aunque sean más tardíos (12/13 años) deberán seguir el mismo protocolo.

Mantener una boca saludable es un trabajo diario y que empieza desde la más tierna infancia, los niños aprenden con el ejemplo, las visitas al dentista deben ser periódicas y la educación en higiene bucal, debe ser constante, hay que adecuar el tamaño del cepillo a cada edad, cambiar de cepillo cada tres meses y utilizar una pasta con flúor, los colutorios suelen ser eficaces sólo si la placa bacteriana se retira adecuadamente.

Cuidar de la salud bucal de nuestros hijos debe ser una prioridad, no olvidemos que “La salud entra por la boca”.

 

 

 

 

 

by Carina Mora Pimentel