¿Debemos tener un cuidado especial de nuestros dientes en la época de frío?

Hipersensibildad y frío

Cuando las temperaturas bajan, los días son más cortos y nuestros hábitos cambian, las comidas son más contundentes, los guisos son más de cuchara, comemos comida más caliente, las meriendas son más dulces y abunda el chocolate, especialmente en las meriendas infantiles.

Algunas personas experimentan dolor en los dientes simplemente al aspirar aire ambiental por la boca, otras cuando beben (frío o caliente) y algunas al tomar ciertos alimentos.

La hipersensibilidad ataca a cualquier persona, sin embargo son más vulnerables los dientes cuya encía está retraída (recesiones gingivales) y, dientes o muelas con grandes obturaciones o reconstrucciones, también son proclives a presentar mayores molestias.

¿Hay alguna forma de evitarlo?

La mejor sin duda es preventiva, es importante no tener caries, cepillarse bien los dientes tres o cuatro veces al día, usar la seda dental y en definitiva, cuidar la integridad de los tejidos dentarios y de soporte de los mismos desde edades tempranas.

Visitar al dentista dos veces al año y aplicar flúor en edad de crecimiento son buenas prácticas.

Evitar ingerir bebidas, caldos o sopas demasiado calientes; las bebidas frías también someten a los dientes a cambios térmicos no muy favorables, los ácidos como el limón, el vinagre, mandarinas, naranjas, etc. Pueden ser responsables de empeorar tu situación.

Lavarse los dientes con agua tibia y usar un dentífrico rico en flúor, nitrato de potasio, citrato de potasio o cloruro de estroncio entre otros elementos puede ser de gran utilidad, en la farmacia encontrarás alguna que te ayudará a paliar las molestias.

En casos más graves, tu dentista puede colocar barnices o recubrimientos más duraderos que en ocasiones son necesarios si las molestias persisten.